Del litio a la segunda vida: qué pasa con las baterías cuando termina su ciclo
Una batería de litio de scooter o bicicleta eléctrica conserva entre 70 y 80% de su capacidad cuando ya no rinde para el uso diario, y ahí empieza su segunda vida: respaldo doméstico, iluminación o almacenamiento estacionario. Después viene el reciclaje, donde se recuperan litio, cobalto, níquel y cobre que regresan a la cadena productiva. Lo que nunca debe pasar es que termine en la basura común. En Electromax Mobility recibimos baterías al final de su vida útil y las canalizamos a centros de acopio autorizados, sin costo para el cliente.
La decisión de qué hacer con una batería en su segunda vida depende de su estado de salud. Las celdas que aún conservan una capacidad razonable se destinan a sistemas de respaldo doméstico o iluminación de bajo consumo, mientras que las más desgastadas se reservan para almacenamiento estacionario, donde la exigencia de potencia es menor.
El reciclaje entra cuando la batería ya no es apta ni para estos usos secundarios. En plantas especializadas se separan y recuperan litio, cobalto, níquel y cobre, materiales que vuelven a la cadena de manufactura en lugar de perderse en un relleno sanitario.
La normativa mexicana en materia de residuos electrónicos avanza más lento que la adopción de vehículos y bicicletas eléctricas, lo que deja en manos de fabricantes y distribuidores gran parte de la responsabilidad de cerrar el ciclo de vida de estas baterías de forma segura.
Lo que esto significa para ti
Si tienes una batería de litio que ya no rinde como antes, no la guardes ni la tires: acércate a nuestro centro en León, Guanajuato, y nosotros la enviamos al centro de acopio autorizado que le corresponda, sin costo para ti.
Referencia: «Energías renovables en México: tendencias 2026», Energy Saver MX. Ver publicación original.
